La moda da un paso al frente en lo que respecta al cuidado de nuestra Tierra y naturaleza

Preservar nuestra naturaleza se ha convertido en uno de los objetivos más importantes de nuestra existencia y de nuestra actualidad. Se trata de una emergencia a nivel mundial que hay que empezar a tomarse en serio, mucho más allá de los tratados internacionales que se han venido firmando desde hace décadas y que al final resultan ser papel mojado. Es evidente que todos y cada uno de nosotros tiene que estar concienciado acerca de lo necesario que es cuidar de nuestro entorno para que las generaciones venideras (e incluso nosotros mismos) no terminen sufriendo las consecuencias.

Hay un movimiento, especialmente de gente joven, que se ha dado cuenta de la importancia de un asunto como del que hemos comentado en ese primer párrafo. Su lema, «The is not planet B», ha cautivado muchas conciencias y parece que ha permitido que mucha gente empiece, en efecto, a tomar en consideración el asunto climático a la hora de realizar ciertas tareas rutinarias como separar los residuos para su posterior reciclaje o apostar por productos biodegradables a la hora de comprar, reduciendo de este modo el uso de un material como lo es el plástico.

La industria de la moda es una de las que más ha necesitado cambiar para adaptarse a este tipo de cuestiones. La fabricación de ropa con materiales sintéticos con el fin de no perjudicar al medio ambiente es cada día más común. En España ya la podemos encontrar y, desde luego, han sido muchos los países que lo han hecho tanto antes como después de nosotros. A nadie le cabe la menor duda de que del trabajo conjunto de todas las naciones depende el futuro de este planeta y, en lo que respecta a la industria de la moda, hay que decir que son muchas las empresas de todas las partes del mundo las que han puesto de su parte para tratar de reducir el impacto ambiental de sus actuaciones.

Una noticia que fue publicada en el portal web Hogarmanía informaba de las maneras que tenemos de comprar ropa sostenible y que respete el medio ambiente. Pero lo que nos ha llamado la atención de este artículo no ha sido eso, sino algunos de los datos que ha aportado al margen de esas maneras de comprar y adquirir ropa sostenible. Resulta que cada año se usan 93.000 millones de metros cúbicos de agua para producir ropa en todo el mundo según datos que fueron ofrecidos por la ONU y que con eso viven 5 millones de personas en todo el mundo. Es evidente que este dato nos debe servir para concienciarnos acerca de la necesidad de reducir ese gasto de agua y, consecuentemente, apostar por la compra de ropa que no necesite un consumo tan elevado de un bien que es elemental para la vida humana.

El portal web ecuatoriano Expresso informaba de cómo el «slow fashion», la moda que respeta el medio ambiente, ha ido ganando terreno en los últimos años en todo el mundo. A nadie le cabe la menor duda de que reutilizar prendas es una de las maneras más eficaces de hacerlo posible y es precisamente eso a lo que se refiere el artículo. Es más necesario que nunca que tengamos en cuenta este tipo de consejos para hacer que esta Tierra, nuestro planeta, sea un lugar mejor y más protegido de cara a los años que están por venir.

Por suerte, cada día somos mucho más conscientes de la necesidad que tiene nuestro entorno de que nos empecemos a preocupar por él. Y la industria de la moda está abanderando, de alguna manera, esa lucha. Por eso hay cada vez más prendas que se constituyen con materiales sintéticos, cuya fabricación no afecta del mismo modo a nuestro entorno que como lo ha venido haciendo de manera tradicional. Los profesionales de Liquistocks, una entidad dedicada a la venta al por mayor de productos de moda y calzado, nos han comentado que, de un tiempo a esta parte, ha crecido de manera exponencial el número de personas interesadas en la compra de estos productos por delante de los tradicionales, mucho más contaminantes y perjudiciales que los sintéticos.

Una tendencia que tenemos que consolidar a toda costa

Ni que decir tiene que tenemos que hacer todo lo posible para potenciar y terminar de desarrollar estas tendencias que vienen surgiendo en los últimos tiempos y que tienen como fin principal el conseguir que este mundo esté mejor cuidado. Desde luego, es evidente que vamos dando pequeños pasos en la materia. Pero también está claro que necesitamos más por parte de todos y de todas. La industria de la moda ya está en plno proceso de transformación. Si todas las personas e industrias siguen su ejemplo, no nos queda la menor duda de que nuestra Tierra y nuestra naturaleza tendrán una esperanza mucho mayor.

Deja una respuesta