Los niños y el dentista, una relación necesaria

Comparte este artículo

La boca de los niños es algo más que dientes temporales. Hablamos de la puerta de entrada a la salud en general, lo que hace que sea un indicador de costumbres que se van a prolongar durante toda la vida y lo cierto es que cuando no se tienen bien pueden terminar escalando de un simple dolor de muelas hasta complicaciones sistémicas.

La situación actual

Ahora es cierto que cada vez se consume más azúcar, algo que en los últimos años ha aumentado, puesto que es más habitual beber zumos envasados y snacks procesados, lo que ha terminado por hacer que los padres, como en mi caso, veamos muy necesario llevar a los pequeños desde temprana edad al dentista.

No hablamos de que se eviten las caries más visibles o los brackets correctivos que son muy caros en la adolescencia. Hablamos de la prevención de un ciclo de miedos, infecciones o gastos que pueden marcar la trayectoria de los adultos.

Lo que hace la OMS es recomendar que se hagan revisiones desde el primer año de vida, siempre coincidiendo con la aparición de los incisivos inferiores, pero a la vez son muchos los padres que están esperando a que haya un dolor o un diente roto para poder actuar.

Estamos ante una demora que deja una serie de estadísticas preocupantes, puesto que un 30% de los niños españoles de 6 años ya tienen el esmalte con daños, algo que incluso es superior en las zonas rurales o en las familias que tienen menos recursos. Aunque nuestro país es famoso por tener la dieta mediterránea, que es un aliado perfecto, la normalización de dichas visitas es importante de cara a que se rompan las inercias y que se construyan sonrisas duraderas en el tiempo.

¿Qué busca la odontología pediátrica?

Básicamente, debes quedarte con que no busca atemorizar desde la cuna; lo que quiere es educar y que se detecten los riesgos de la genética y se forje una serie de rutinas que hagan que el cepillado sea algo tan habitual como el hecho de lavarse las manos.

El crecimiento de las técnicas indoloras y de los enfoques más lúdicos puede acabar haciendo que, tal y como nos comentan los expertos en odontopediatría de CKA Grupo Dental, la primera consulta haga que se vea al dentista no como un ogro maléfico y sí como un amigo.

Esto lo que hace es que a mediano plazo se reducen las ausencias escolares debidas a infecciones. A la larga se ahorran intervenciones complejas y es bueno para la salud a nivel global.

¿Cómo debe ser la primera visita que se hace al dentista?

El mejor momento para el estreno en la consulta suele ser entre el primer y el segundo año, que es cuando aparecen los dientes frontales. No es una limpieza que se pueda llamar agresiva, hablamos de una evaluación suave.  Aquí el odontopediatra ve que puede haber una erupción, chequea la higiene y valora que pueda haber factores de carácter hereditario, como los apiñamientos o las mordidas abiertas.

Esta sesión suele ser de veinte a media hora, utilizándose herramientas visuales, espejos de colores y modelos 3D de bocas que sonríen o simpáticos vídeos animados que lo que hacen es explicar la forma en la que el flúor consigue blindar el esmalte, contra los propios ácidos de las bacterias.

Existen geles anestésicos tópicos que lo que hacen es preparar al niño para cualquier tipo de roce que se pueda producir, lo mismo que los modernos escáneres intraorales digitales que buscan capturar imágenes en segundos sin rayos X innecesarios.

Las limpiezas con ultrasonidos suaves y donde las pastas tienen sabor a fresa pueden hacer que esta experiencia sea un juego a la vez que se les enseña cómo cepillarse bien los dientes. Se deben hacer círculos suaves por espacio de dos minutos y dos veces diarias, con pasta del tamaño de un guisante para los que tengan menos de tres años. Una vez ahí, se debe introducir el hilo dental para los espacios interproximales, algo que es clave para luchar contra las bacterias que se acumulan en las zonas más ocultas.

Dicho arranque lo que hace es romper contra el clásico estigma del dolor. Los niños se acostumbran a las revisiones que se hacen cada seis meses como si fueran citas, ya que forman parte de la rutina. Paralelamente, los padres van a recibir pautas para su dieta, en las que los biberones solo deben ser de agua por la noche. Mejor es tomar frutas enteras en lugar de zumos, ya que lo que hacen es bañar los dientes en fructosa.

¿Cómo se realiza la prevención activa?

La caries la causa el Streptococcus mutans, el cual se alimenta de azúcares; es el enemigo más importante, pero es neutralizado con barreras proactivas. Son los selladores de resina compuesta o ionómero de vidrio que se aplican en los surcos de las muelas, desde los seis años en los dientes temporales, de tal forma que crean capas de protección que llegan a durar del orden de cuatro a cinco años y liberan flúor para su remineralización.

Existe una serie de hábitos que se pueden ir consolidando, como el agua fluorada natural que actúa de fondo en algunas regiones como la gallega, al igual que los chicles que tienen xilitol después de las comidas que lo que hacen es alcalinizar la placa bacteriana.

Hay que tener en cuenta que los cepillos eléctricos rotatorios llegan a limpiar con un orden de un 20% más de eficacia que los manuales, todo ello con una serie de temporizadores que gamifican las rutinas.

Beneficios en la vida diaria

Contar con una buena dentadura es algo que tiene repercusiones en nuestra vida diaria. Los niños, cuando no tienen dolores, comen bastante variado. Las caries avanzadas terminan por provocar abscesos que pueden causar bajas y cansancio acumulado, lo que puede afectar al rendimiento académico.

A nivel fonético, contar con dientes alineados ayuda a pronunciar más fonemas de gran complejidad como la “s” o la “rr”, que son importantes en la socialización de los niños. No debemos olvidarnos de la importancia del apartado estético. Pensemos que contar con una sonrisa uniforme evita que haya complejos en las fotos de grupo o los juegos colectivos que pueda haber, de tal forma que se fomenten interacciones con fluidez.

La salud sistémica tiene grandes beneficios, puesto que la vitamina D solar de España ayuda a que las raíces dentales sean más fuertes, pero sí que es verdad que hay chequeos que pueden detectar deficiencias en los niños que necesitan suplementos.

La ortodoncia precoz es buena para aliviar cefaleas y sus tensiones debido a las maloclusiones, de tal forma que mejora el sueño y la concentración en la clase.

La prevención en la edad infantil es un seguro de vida para la edad adulta

Si se va al dentista cuando los niños son pequeños, se previenen los apiñamientos que suelen suponer una elevada inversión. Los tratamientos también valen para preservar el hueso maxilar, lo que facilita implantes o prótesis mínimas en la madurez.

Las costumbres suelen perdurar y es una realidad que los adultos que se formaron en la infancia tienen un buen mantenimiento de su salud dental. Esto hace que sean menores los riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Preparar el camino: la escuela y el hogar son aliados del dentista

La responsabilidad nace en el hogar. El cepillado comienza desde el primer incisivo inferior, donde deberá tener supervisión hasta los 7 años para la cobertura de todas las caries dentales. Los biberones por la noche que tienen agua evitan las caries de biberón, que son devastadoras por la exposición prolongada a la lactosa.

Hay una serie de juegos que ayudan a que las visitas pasen a ser algo rutinario, como canciones, apps que tengan avatares que permiten la higiene del Nilo o visitas de grupos a las clínicas que tienen salas de carácter temático. Se debe evitar la asociación de la caries con castigos. Un chequeo limpio se tiene que celebrar con unas pegatinas de sus personajes favoritos.

¿Qué tendencias hay?

Hay todavía bastantes desigualdades, puesto que hay clínicas rurales lejanas y en las ciudades suelen estar saturadas. Las rentas bajas están limitadas a la Seguridad Social, que tiene listas interminables para los especialistas.

En cuanto a las innovaciones, lo cierto es que deslumbran, puesto que los alineadores invisibles desde los 8 años corrigen sin necesidad de brackets visibles.  No podemos olvidarnos de la IA, que puede analizar fotos familiares de cara  a predecir riesgos de la genética, por ejemplo.

Lo que está claro es que en un futuro las guarderías deben contar con protocolos que sean obligatorios, con IA en las apps escolares que monitoricen la higiene.

El hecho de llevar a los niños a la consulta del dentista no debemos verlo como un gasto, al final, es una forma de plantar la semilla del bienestar para el día de mañana. Una boca sana hoy dictará una sonrisa confiada para el día de la mañana, así como una salud robusta y unos bolsillos que estarán más aliviados,

En resumidas cuentas, merece la pena cuidar la salud bucal de los niños, por su presente y para que cuando lleguen a adultos tengan calidad de vida.

Explora más artículos