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La importancia de cuidar la salud bucal durante el embarazo

El embarazo es un proceso fisiológico en el que el cuerpo de la mujer experimenta grandes cambios hormonales que pueden llegar a ocasionar importantes trastornos como náuseas, vómitos, estreñimiento, depresión, problemas con el sueño, cambios constantes de humor, hinchazón de piernas y tobillos, cambios en los hábitos alimenticios como pérdida del apetito o incapacidad para dejar de comer...

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El embarazo es un proceso fisiológico en el que el cuerpo de la mujer experimenta grandes cambios hormonales que pueden llegar a ocasionar importantes trastornos como náuseas, vómitos, estreñimiento, depresión, problemas con el sueño, cambios constantes de humor, hinchazón de piernas y tobillos, cambios en los hábitos alimenticios como pérdida del apetito o incapacidad para dejar de comer… Todo esto puede repercutir en la salud bucal de nuestros dientes y encías, por lo que es recomendable y sumamente importante realizar al inicio del embarazo una visita al odontólogo, por si existe alguna patología tratarla cuanto antes, como así nos lo aconseja el doctor Guillermo Galván de la Clínica dental Galván Lobo de Valladolid, que junto a su equipo profesional multidisciplinar estudian cada caso de manera individual para ofrecer a cada uno de sus pacientes un servicio eficaz y de calidad porque la salud y la boca de sus clientes es lo más importante.

Y es que los principales problemas bucales que pueden presentarse a una mujer durante su etapa de gestación pueden ser:

  • Inflamación de las encías o gingivitis. Es la patología más frecuente durante el embarazo, ocasionándose entre el 60 y el 75 % de las mujeres y suele aparecer, por lo general, entre el tercer y octavo mes del embarazo, ocasionado por los cambios hormonales que se producen y que originan una respuesta inflamatoria exagerada frente a las bacterias, lo que genera una inflamación de los tejidos periodontales que se caracteriza por encías enrojecidas, hinchadas y/o sangrantes.
  • Vómitos y reflujo gástrico. El ácido del reflujo gástrico y de los vómitos pueden erosionar la placa dental afectando al esmalte de los dientes, pudiendo llegar a provocar una caries, por ello se hace indispensable mantener una adecuada y correcta higiene bucodental, cepillando los dientes siempre después de cada comida con un cepillo dental de cuerdas suaves, pues las encías se encuentran más sensibles. Se recomienda a las embarazadas enjuagar su boca a fondo después de vomitar, con una solución que contenga bicarbonato sódico.
  • Granuloma piógeno o tumor del embarazo. Se trata de una pequeña lesión abultada de la encía u otros tejidos de la cavidad bucal, blanda y con un color rojizo que presenta un crecimiento rápido y tendencia al sangrado. Suele presentarse, por lo general, en el segundo trimestre del embarazo en un 5 % de las mujeres. Su presencia en la boca se localiza por lo regular en la zona interdental del maxilar superior, siendo su tratamiento la eliminación quirúrgica, la cual suele realizarse después del parto. Si esta lesión se deja sin tratar puede desaparecer por sí sola o dar lugar a un fibroma residual postparto.
  • Aparición de caries. Con los vómitos y la pesadez del abdomen, la mujer tiende a comer menos, incrementándose a su vez el picoteo de productos dulces como galletas, pasteles o bebidas azucaradas para satisfacer los antojos, lo que contribuye al aumento y acumulación de la placa bacteriana incrementando el riesgo de sufrir caries.
  • La saliva. Los cambios hormonales durante la gestación pueden alterar la composición y cantidad de saliva en la boca. Los dos principales trastornos son la Sialorrea o salivación excesiva, que suele producirse en el primer trimestre del embarazo dando lugar a una salivación excesiva que suele ir asociada a nauseas, vómitos y/o reflujo gastroesofágico, este exceso de salivación suele desaparecer a partir de la semana 20 del embarazo, y la Xerostomía o sequedad bucal debido a la disminución de saliva, que determinados medicamentos como antidepresivos, antihistamínicos o antiespasmódicos pueden incrementar.
  • Enfermedad periodontal. Si existe una enfermedad periodontal previa, esta se verá agravada durante el embarazo, pues durante el mismo se produce una hormona denominada relaxina, cuya función principal es relajar las articulaciones para facilitar el parto, pudiendo actuar de forma secundaria sobre los ligamentos dentales pudiendo llegar a provocar una ligera movilidad dental. Asimismo, existen estudios que evidencian que una periodontitis avanzada puede estar relacionada con partos prematuros, bebés con bajo peso al nacer o hipertensión crónica en la mujer.

Diabetes gestacional

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que aparece por primera vez durante el embarazo, por lo general hacia la mitad del mismo, y que se da en mujeres que nunca antes habían padecido esta enfermedad, debido a que su páncreas no puede producir la insulina adicional que necesita por lo que los niveles de azúcar o glucosa en sangre se elevan pudiendo llegar a afectar negativamente al embarazo y a la salud del bebé.

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